Bodas Magazine · Guía
Cómo llevar el ramo de novia y en qué mano
Por Enrique Gil · fotógrafo de bodas

El ramo de novia se lleva a la altura de la cintura o de la cadera, con el brazo relajado y un poco flexionado y las flores mirando hacia delante. Al entrar del brazo del padrino va en la mano que te queda libre, normalmente la izquierda. Durante la ceremonia se deja apoyado, y a la salida puedes pasarlo a la otra mano para ir del brazo de tu pareja. Abajo tienes cómo se sujeta cada tipo de ramo y qué hacer con él en cada momento del día.
¿En qué mano se lleva el ramo de novia al entrar?
La entrada es uno de los momentos más fotografiados de la boda, y la forma de llevar el ramo se nota en cómo caminas. Según el protocolo tradicional en España, la novia entra cogida del brazo izquierdo del padrino, así que el ramo va en tu mano izquierda y la derecha queda para él.
Llévalo a la altura de la cintura o de la cadera, con el brazo relajado y un poco flexionado. Las flores, de frente, para que luzcan ellas y queden escondidos los tallos. Ni muy alto ni caído: con una postura natural el ramo se ve bien y tú vas cómoda.
En las fotos, el fallo más habitual es llevar el ramo inclinado hacia atrás o tumbado contra el cuerpo. Casi todos los ramos están hechos para verse desde un ángulo concreto, y si se tumban se ven los tallos y se pierde la forma. Si es muy grande cuesta llevarlo a una altura natural, así que tenlo en cuenta al elegirlo con tu florista.

¿Cómo se lleva cada tipo de ramo?
La forma de sujetarlo cambia según el ramo que elijas. Estos son los más habituales.
01
Ramo redondo
Con una mano, la izquierda al entrar, a la altura de la cadera. Agárralo firme por el tallo, lo más cerca posible de las flores, y mantenlo de frente, sin inclinarlo hacia abajo.
02
Ramo en cascada
Con las dos manos, centrado delante del vientre, para que caiga sobre la falda. Pesa más que los demás, así que conviene llevarlo siempre centrado, al caminar y en las fotos, con las manos escondidas detrás de las flores.
03
Ramo silvestre
Se lleva suelto, con una mano a la altura de la cintura y un poco inclinado hacia delante para que se vea la mezcla de flores. Su gracia es que parezca recién cogido del campo.
04
Ramo de tallo largo
Puedes apoyarlo en el antebrazo, como quien lleva a un bebé, o llevarlo con el brazo estirado y los tallos apuntando un poco al suelo. En los dos casos va a un costado del cuerpo.
05
Ramo asimétrico
Agárralo cerca de donde se atan las flores, buscando el equilibrio, con la parte más larga o con más volumen hacia delante. Pregunta a tu florista con qué ángulo queda mejor en las fotos.

¿Qué se hace con el ramo durante la ceremonia?
Lo tradicional es que la novia no sostenga el ramo durante la ceremonia, sea religiosa o civil, porque necesitas las manos libres para los anillos, las arras o la firma.
En una boda religiosa, déjalo en el reclinatorio o en el banco, a tu lado y paralelo a vosotros, y pasa a formar parte de la decoración.
Si es civil, la mesa o el atril donde se firman los papeles es buen sitio.
Comprueba siempre que no se pueda caer y que lo tienes a mano para recogerlo al terminar.
¿Cómo se lleva el ramo a la salida de la ceremonia?
A la salida valen las mismas normas que a la entrada. Sales del brazo de tu pareja, que suele ofrecerte su brazo derecho, así que quizá tengas que pasar el ramo a la mano derecha. Lo que importa es ir cómoda y que el ramo no os estorbe al caminar.
Un apunte: no uses el ramo de escudo contra el arroz, los pétalos o el confeti. Si no quieres que te lancen nada, dilo antes de la boda. En consejos para una boda perfecta os contamos alternativas al arroz.

¿Qué se hace con el ramo después de la ceremonia?
En la llegada al banquete y en alguna foto importante el ramo te sigue acompañando. Durante el cóctel, la comida y el baile, lo más cómodo es dejarlo en un jarrón con agua cerca de la mesa presidencial y moverte con libertad.
Cuando acaba la boda puedes guardarlo de recuerdo, regalárselo a alguien querido o lanzarlo entre las invitadas, como manda la tradición.
Hay más costumbres, según la familia y el pueblo: ofrecerlo a la Virgen al terminar la ceremonia religiosa, llevarlo al cementerio para un familiar que ya no está, o secarlo boca abajo en un sitio sin humedad, prensarlo y enmarcarlo. Si quieres hacer varias cosas, encarga un segundo ramo: uno para regalar o lanzar y otro para guardar.

¿De dónde viene la tradición del ramo de novia?
Cuenta la leyenda que las primeras novias llevaban ramos de hierbas aromáticas, ajo incluido, para ahuyentar a los malos espíritus y la mala suerte. Con el tiempo las hierbas se cambiaron por flores: unos dicen que por estética y otros que por su perfume, en épocas de poca higiene. Una leyenda popular cuenta que en la Edad Media muchas bodas se celebraban en mayo o junio, después del primer baño del año, y las flores ayudaban a disimular el olor.
El ramo tal como lo conocemos nació en el siglo XIX, en la época victoriana, con los ramos Biedermeier: arreglos redondos de flores de colores que se pusieron de moda a finales de ese siglo y principios del XX. Después de las guerras, cuando muchas novias tuvieron que conformarse con ramos sencillos, la tradición siguió y dio lugar a la variedad de estilos que hay hoy.

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