Flamenco y amor. Boda civil en las Bóvedas, Badajoz.


Fede y Sara, o la calma y la tormenta, el ying y el yang, el blanco y el negro, el norte y el sur. Una pareja que se complementa a la perfección, y que junto a su pequeña super-heroína forman una familia estupenda. Teníamos ganas, muchas ganas, de que llegara esta boda, una de las “damnificadas” por la pandemia. No veíamos el momento de bailar, disfrutar y reír con ellos tras estos años en “stand-by”. Ya habíamos hecho varias bodas de su grupo de amigos, por lo que sabíamos a lo que íbamos: a vivir una FIESTA en el más amplio sentido de la palabra.


Tras una preboda muy especial en Elvas (Portugal) en la que confirmamos la gran conexión que teníamos con la pareja, llegó el día de la boda, con una temperatura alta -muy a la extremeña- que no impidió que nos lo pasásemos en grande.


Ya al comienzo de la ceremonia civil se desbordó la emoción, con el gran cantaor pacense Fefo recibiendo a su hermano, Fede, como mejor lo sabe hacer: con su profunda voz ronca y dedicándole una canción preciosa cargada de sentimiento. Fue el prólogo a una ceremonia civil vibrante, con discursos muy emotivos de familiares y amigos, lágrimas y carcajadas.


Ya en el cóctel y durante la comida, en la que la gente no se quedaba sentada, comprobamos que la gente tenía muchísimas ganas de bailar y festejar por todo lo alto, y no estábamos equivocados: en la barra libre la alegría contenida durante tanto tiempo explotó, y vivimos unas horas maravillosas de diversión y desfase, también con música en directo por cierto, ya que parte de los invitados pertenecían al mundo del flamenco y nos deleitaron con su arte.


Una boda inolvidable y en la que nos sentimos como en casa gracias a los novios, sus familiares y colegas y por supuesto a nuestros amigos del Hotel Las Bóvedas y de Más Que Sonido.