Boda de un fotógrafo de bodas. Badajoz, Galicia.

¿Y cómo celebra un fotógrafo de bodas la suya propia?



María y Kiko, dos personas muy importantes para un servidor. Uno por ser amigo, socio, colega y mil locuras más y la otra por ser tierna, amable, amiga, guapa y un amor. Su historia de noviazgo es muy particular, llena de coincidencias, idas y venidas y buena suerte por estar en el sitio adecuado en el momento oportuno, y que quisieron jurarse amor eterno ante sus familiares y amigos de sangre en una boda muy especial. Una boda despreocupada de adornos, de horarios milimetrados, planificaciones, regalos y de protocolos.


Únicamente estaban las cosas, que sabemos quienes trabajamos en esto, que hacen a una boda ser especial y a un día ser inolvidable: Amor, amistad, humor, mucha cerveza, mucha queimada y muchas horas por delante. La ceremonia civil la hicimos (ellos y pocos amigos) en el ayuntamiento pero antes tuvimos que pasar a que se tatuarán los anillos.


Luego, y como no podía ser de otra manera fuimos a celebrarlo al lugar de las reuniones de todos los “lunes puré”, el bar Chicago. Meses después se hizo algo mas  oficial en una ceremonia civil realizada en “El Pazo de Brexo” en a Coruña, Galicia, cuna de nuestros protagonistas. Bueno creo que cuando veáis las imágenes os haréis una idea del día tan grande que vivimos allí…